Entrevista exclusiva / Habla Viganò 2

Queridos amigos de Duc in altum, después de que monseñor Carlo Maria Viganò fuera acusado de tener un doble, hice una serie de investigaciones y hoy puedo ofrecerles esta entrevista exclusiva. Encontré a Viganò 2, el alter ego de Viganò 1, y aquí está nuestra entrevista..
***

Buenos días, entonces es usted  Viganò 2…

Exacto.

Mucho gusto.

El gusto es mío.

¿Puedo preguntarle como son sus relaciones con Viganò 1?

Muy buenas.

¿Nos puede decir algo más?

Viganò 1 es un hombre dulce y tiende a ser, por así decirlo, un poco demasiado tierno, mientras que yo soy algo más decidido.

Entiendo. Pero, ¿cuándo entra en juego usted?

Oh, depende. Discursos, artículos, conferencias, libros, ensayos. Cada vez que Viganò 1 me necesita.

Un trabajo arduo…

No, lo hago con mucho gusto.

¿Y cómo se organizan?

Bueno, cuando Viganò 1 era nuncio en Estados Unidos, me deslicé bajo su sotana y era yo el que se movía. Gestos, apretones de manos. Ya sabe, en la diplomacia todo esto tiene una cierta importancia.

¿Y luego?

Entonces comencé a hablar en lugar de Viganò 1. Él movía la boca, pero las palabras eran mías. Llegamos a un buen entendimiento.

Continúe.

Lo mismo sucedía cuando Viganò 1 estaba en el Vaticano. Debajo de la sotana siempre estaba yo. Si, por ejemplo, en la Gobernación no daban las cuentas y había cifras sospechosas, yo hacia los cálculos y luego llamaba a los responsables…

Y…

Y tomaba las acciones necesarias.

¿Y Viganò 1?

Oh, él decía: déjalo nomás, qué querés que sea… Yo en cambio me negaba a ceder. Yo soy así.

¿Y ahora?

Y ahora es lo mismo. Cuando hay un artículo que escribir o un discurso que dar o una entrevista que conceder, entro en juego yo. Por así decirlo, obviamente, porque estoy siempre detrás de la escena y dejo que sea él quien aparece.

Comprendo. ¿Y están siempre de acuerdo?

Oh, a veces Vigano 1 me dice: “¡Definitivamente eres demasiado católico!”. Pero luego deja que me ocupe yo…

¿Y cuál es la parte más difícil de su trabajo?

Bueno, cuando Viganò 1 hace un video largo no es fácil quedarse bajo la sotana, a veces incluso más de una hora, y hablar en sincronía mientras mueve la boca. Pero con un buen entrenamiento…

Escuche, ¿nunca tiene el deseo de estar en primer plano?

No. Me encuentro bien así, en la sombra.

¿Y cómo lo trata Viganò 1?

Oh, como decía, es muy bueno, siempre amable. Me deja hacer mi trabajo. Se me acerca y me dice: “Oye, habría que hacer este discurso, o este artículo, o este libro”… Y me pongo a la obra…

¿Cuáles son exactamente las ideas de Viganò 1?

Bueno, él no tiene ideas. Eso me lo deja a mí.

¿Entonces le deja carta blanca, por así decirlo?…

Blanquísima.

Y nunca ha habido momentos difíciles, malos entendidos…

Malentendidos no, pero algunos problemas técnicos sí. Cuando Viganò 1 fue nuncio en los Estados Unidos al principio no fue fácil. Tenía que hablar en inglés. Entonces yo, que estaba debajo de la sotana, al mismo tiempo tenia que traducir. Pero poco a poco me volví muy rápido también en eso.

Entiendo. Pero dígame, ¿cuánto tiempo lleva esta relación?

Oh, desde hace muchos años. Viganò 1 era todavía pequeño cuando, de un día para el otro, se inventó un amigo imaginario. Poco después, entré en escena yo.

¿Cómo era Viganò 1 en aquellos tiempos?

Amable, tranquilo. Le encantaba jugar a las cartas. Recuerdo que estaba lleno de… duplicados.

Y, dígame, ¿qué me cuenta del famoso encuentro con el Papa Francisco…

El del 2013?

Exacto.

¿Cuándo el Papa Francisco nos preguntó sobre Mc Carrick?

Exacto.

Fue un momento especial. Debido a que no tiene ideas, Viganò 1 no sabía qué pensar. Fui yo quien le explicó que el Papa se estaba comportando de manera extraña.

Entonces usted estaba allí.

Por supuesto que estaba, como siempre, bajo su sotana. Escuchaba al Papa y le decía a Viganò 1: “Cuidado, hay algo raro en esto”.

¿Y él?

Él, como le dije, es un buen hombre. Pero yo, desconfiado, tomé la iniciativa, y de ahí nació el famoso memorial.

Escrito por…

Por mi, obviamente.

¿Y cómo son las relaciones con los demás obispos, con los cardenales?…

Si fuera por Viganò 1, las cosas andarían muy bien. Deja que los demás hagan, permite que las cosas se digan. Yo siempre soy el que lo pone en alerta: “Mira que ese no la cuenta bien; mira que ahí hay apostasía…”

¿Y entonces?

Y luego me dice: “Escuchame, no tengo idea. Ocúpate tú “. Y así lo hago..

¿Pero quiere decir entonces que incluso cuando colaboramos para el libro “Nell’ora della prova” era usted, Viganò 2, quien estaba escribiendo?…

Así es.

Bueno, mis felicitaciones! ¡Nunca me dì cuenta!

El objetivo es precisamente ese: que nadie se dé cuenta de nada.

¿Y cuáles son vuestros planes ahora?

In realidad vivimos un poco el día a día. Claro, con este calor…

¿Qué significa?

Quiero decir: con este calor, quedarme debajo la sotana de Viganò 1 no siempre es fácil, pero es mi misión y quiero llevarla a cabo de la mejor manera posible.

Le hace honor.

Gracias.

¿Pero no se toman nunca una pausa?

Sí, nos gusta ver buenas películas.

¿Y cuáles son sus favoritas?

Ver Mis dobles, (mi mujer y yo), con Michael Keaton.


¿Y vuestro libro preferido?

El doble, de Dostoevskij. Pero también El agente secreto, de Joseph Conrad; La mitad obscura, de Stephen King; El hombre duplicado, de José Saramago. Y naturalmente…

¿Naturalmente?…

Uno, ninguno y cien mil, de Luigi Pirandello.

Interesante. ¿Le gustaría decir algo para concluir?

Quiero decir que nosotros, Viganò 1 y Viganò 2, somos una sola cosa, por lo tanto que nadie piense en dividirnos.

Muy bien. Gracias de nuevo. Y mándele saludos de parte mía a Viganò 1. De hecho, ¿puedo preguntarle dónde está y qué está haciendo?

Oh, pasea.

¿Pasea?

Sí, le gusta caminar. Dice: “Me ayuda a no pensar demasiado”. Y debo decir, que le sale muy bien.

De hecho, es usted que piensa por él…

Así es.

Bueno, un notable nivel de identificación…

Me alegra que lo diga. Pero ahora, discúlpeme, tengo que saludarlo. Debo escribir un artículo bastante difícil en nombre y representación de Viganò 1. Y luego tenemos un experimento en curso…

¿En serio? ¿Y de que tipo?

Bilocación.

¡Increíble! ¿Y como va?

Estamos trabajando en ello, pero no puedo decir más.

Gracias de nuevo por esta entrevista. Que yo diría… ¡vale doble!

Gracias a usted.

A.M.V.

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En la foto, Viganò 2, hábilmente disfrazado de Viganò 1

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